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Pieles rosáceas, ¿qué son y cómo tratarlas?

El 12% de la población sufre de piel rosácea, pero no siempre se trata correctamente. Queremos contarte qué son las pieles rosáceas y cómo tratarlas correctamente.

¿Sabías que el 12% de la población sufre de piel rosácea? Se trata de una afección crónica, es decir, para toda la vida una vez aparece. Aún así, existen distintos tratamientos que pueden ayudar a atenuarla hasta el punto de hacerla imperceptible. Siempre pueden aparecer brotes y acentuarse con los cambios de temperatura, el estrés y también por el uso de tratamientos que no sean adecuados para este tipo de pieles. Para poder evitarlo, es necesario conocer los síntomas que afectan a estas pieles.

Síntomas de las pieles rosáceas:

* Tendencia a ruborizarse o enrojecerse con facilidad
* Bultos o granitos en el rostro (no confundir con acné)
* Piel seca, tirante o con picor
* Sensación de ardor o comezón en el rostro
* Enrojecimiento o engrosamiento de la piel de las mejillas, la nariz, la barbilla o la frente
* Pequeños vasos sanguíneos visibles en el rostro
* Ojos llorosos, irritados o con hinchazón de los párpados

Tratamiento:

1. Limpiar siempre el rostro con un producto para piel sensible, a ser posible lo más natural. Independientemente de si es en aceite, foam o en otros es importante aclarar el rostro con agua tibia y nunca muy caliente. 
2. Dos veces al mes (como cada 15 días) usar peeling químico preferiblemente antes de un exfoliante físico. En caso de que se desee usar un exfoliante con gránulo, debe ser muy, muy fino para irritar lo menos posible la piel. 
3. Usar siempre un tónico después de la limpieza, es muy recomendable para reajustar el PH que se altera con las limpiezas y para preparar la piel para el resto de productos que usaremos a continuación, este tónico no debe llevar alcohol.
4. Tras el tónico aplicaremos sérum o esencia (o ambas dependiendo de las características de la piel). Lo ideal es que además de su tratamiento, ayude a la regeneración, cicatrización y a crear una barrera protectora contra los agentes externos.
5. Después, aplicaremos una crema o loción o ambas dependiendo de las características de la piel. Este tratamiento lo ideal es que además de hidratar ayude a la regeneración, a la cicatrización y que proteja de los agentes externos.  
6. Por las mañanas siempre acabaremos la rutina de cuidado facial con una crema de protección con un alto factor solar. Esta puede ser una BB cream que además de protegernos del sol también lo haga de otros agentes externos a los que exponemos la piel a diario como la contaminación. Además, estos tratamientos llevan una base de color que unifican el tono y camuflan las imperfecciones.
7. Una, dos o tres veces a la semana aplicaremos una mascarilla, cualquiera que no sea muy alta en concentrados citricos nos irá bien ya que calman y refrescan, pero si además elegimos entre la gran variedad que hay como Ceramidas, Propolis, Green Te, Caléndula,... Esto nos ayudará a tratar de forma aún más específica el problema de la rosácea.